“Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto” (Éxodo 20:2; también Deuteronomio 5:6).
La Biblia está constituida en la historia. La historia bíblica avanza en dirección lineal desde un principio absoluto, cuando Dios creó todas las cosas, hasta una meta final, cuando restaurará la Tierra en la Segunda Venida. La naturaleza histórica de las Escrituras es una característica que la distingue de los libros sagrados de otras religiones. La Biblia da por sentada la existencia de un Dios que actúa personalmente en la historia; no intenta probar esa existencia. En el principio, Dios habla, y se crea vida en la Tierra (Génesis 1:1-31). Él llama a Abram a salir de los caldeos. Libera a su pueblo de la esclavitud de Egipto. Escribe los Diez Mandamientos en tablas de piedra con su propio dedo (Éxodo 31:18). Envía profetas. Envía juicios. Llama a su pueblo a vivir y compartir su divina Ley y el plan de salvación con otras naciones. Finalmente, envía a su Hijo Jesucristo al mundo, dividiendo así la historia para siempre. Esta semana, analizaremos algunos de los aspectos clave de la historia según se describen en la Biblia y también algunas de las evidencias arqueológicas que ayudan a corroborar la historia según se expresa en la Biblia.
I. DAVID, SALOMÓN Y LA MONARQUÍA
Las monarquías de David y de Salomón representan la edad de oro en la historia de Israel. Pero ¿y si David y Salomón no existieron, como algunos afirman? ¿Qué pasaría si su reino no fue tan vasto como la Biblia lo describe, como algunos también afirman? Sin David no habría Jerusalén, la capital de la nación (2 Samuel 5:6-10). Sin David no habría Templo construido por su hijo, Salomón (1 Reyes 8:17-20). Finalmente, sin David no habría un futuro Mesías, porque es a través del linaje de David que se promete un Mesías (Jeremías 23:5, 6; Apocalipsis 22:16). La historia israelita tendría que reescribirse completamente. Sin embargo, esa historia, según leemos en las Escrituras, es precisamente la que le da a Israel y a la iglesia su función y su misión únicas.
Lee 1 Samuel 17. ¿De qué manera Dios le da una victoria decisiva a Israel? ¿A quién se usa para esta victoria? ¿Dónde ocurre la victoria? Observa la descripción geográfica precisa de las líneas de batalla en 1 Samuel 17:1 al 3. El sitio de Khirbet Qeiyafa está ubicado en las colinas exactamente en la zona del campamento israelita descrito en este capítulo. Las recientes excavaciones revelaron una ciudad guarnecida, masivamente fortificada, de la época de Saúl y David, que dominaba el valle. Se excavaron dos puertas contemporáneas. Como la mayoría de las ciudades del antiguo Israel tenían una sola puerta, esta característica puede ayudar a identificar el sitio como Saaraim (1 Samuel 17:52), que en hebreo significa “dos puertas”. Si es así, entonces hemos identificado por primera vez esta antigua ciudad bíblica. En 2008 y 2013, se encontraron dos inscripciones que muchos creen que representan la escritura hebrea más antigua que se haya descubierto. La segunda inscripción menciona el nombre Es-baal, el mismo nombre de uno de los hijos de Saúl (1 Crónicas 9:39). En 1993, las excavaciones en la ciudad norteña de Tel Dan descubrieron una monumental inscripción escrita por el rey Hazael de Damasco, quien registra su victoria sobre el “rey de Israel” y el rey de la “casa de David”. Esta es la misma forma en que se describe la dinastía de David en la Biblia, lo que añade una evidencia arqueológica muy poderosa de que David existió en la historia, exactamente como lo dice la Biblia. Piensa en las implicaciones de lo que significaría para nuestra fe si, como dicen algunos, el rey David no hubiese existido en realidad.
II. ISAÍAS, EZEQUÍAS Y SENAQUERIB
Lee Isaías 36:1 al 3 e Isaías 37:14 al 38. En este relato de una campaña asiria masiva contra Judá, ¿cómo libera Dios a su pueblo? En 701 a.C., Senaquerib hace campaña contra Judá. El relato se registra en las Escrituras. El mismo Senaquerib también lo registra de varias maneras. En sus anales históricos, descubiertos en la ciudad capital de Nínive, alardea: “Cuarenta y seis de sus [de Ezequías] fuertes ciudades amuralladas e innumerables pueblos más pequeños en los alrededores sitié y conquisté”. En el palacio de Senaquerib, en Nínive, celebra su derrota de la ciudad judía de Laquis cubriendo las paredes de una sala central del palacio con representaciones en relieve del asedio y la batalla contra la ciudad. Las recientes excavaciones de Laquis han descubierto los escombros de destrucción masiva de la ciudad después de que Senaquerib la incendiara. Pero Jerusalén se salvó milagrosamente. Senaquerib solo puede presumir de esto: “En cuanto a Ezequías el judío, lo encerré en su ciudad como un pájaro en una jaula”. No hay ninguna descripción de la destrucción de Jerusalén, y no se relata que los cautivos hayan sido tomados como esclavos. Es cierto que Jerusalén fue sitiada, pero la Biblia registra que el asedio duró solo un día, ya que el Ángel del Señor liberó a Jerusalén. Como Isaías había predicho: “Por tanto, así dice Jehová acerca del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, ni arrojará saeta en ella; no vendrá delante de ella con escudo, ni levantará contra ella baluarte. Por el camino que vino, volverá, y no entrará en esta ciudad, dice Jehová. Porque yo ampararé a esta ciudad para salvarla, por amor de mí mismo, y por amor de David mi siervo” (Isaías 37:33-35). Curiosamente, solo Laquis se destaca prominentemente en Nínive, la capital asiria. Jerusalén no se encuentra en las paredes del palacio. Senaquerib solo pudo jactarse de derrotar a Laquis. El enfrentamiento entre el Dios del cielo y los dioses de los asirios se demuestra en la liberación de su pueblo. Él ve los actos de agresión por parte de Asiria. Oye las palabras de la oración de Ezequías. Dios actúa en la historia. ¿Cómo puedes recordar que el Dios que milagrosamente liberó a Israel en aquel momento y en aquel lugar es el mismo Dios a quien oras, en quien te amparas y confías?
III. DANIEL, NABUCODONOSOR Y BABILONIA
En julio de 2007, un académico de la Universidad de Viena estaba trabajando en un proyecto en el Museo Británico cuando encontró una tablilla de la época de Nabucodonosor, rey de Babilonia. En la tablilla, encontró el nombre “Sarsequim”, el nombre de un funcionario babilónico mencionado en Jeremías 39:3. Sarsequim es uno de los tantos reyes y oficiales que (gracias a la arqueología) se han redescubierto desde la época de Daniel y Nabucodonosor.
Lee Daniel 1 y 5. ¿Cómo se corresponden las primeras decisiones de Daniel con los actos de Dios al usarlo como siervo y profeta para impactar a millones de personas a lo largo de la historia? Daniel “propuso en su corazón” (Daniel 1:8) permanecer fiel a Dios en relación con lo que comía y a quién oraba. Estos buenos hábitos, que se formaron al comienzo de su experiencia, llegaron a ser el patrón que le daría fortaleza para su larga vida. El resultado fue un pensamiento claro, sabiduría y entendimiento provenientes de lo Alto. Nabucodonosor y Belsasar reconocieron esto, por lo que Daniel fue elevado a los puestos más encumbrados del reino. Pero, quizá lo más importante sea que dio lugar a la conversión del mismo rey Nabucodonosor (Daniel 4:34-37). Nabucodonosor era hijo de Nabopolasar. Juntos construyeron una ciudad gloriosa e inigualable en el mundo antiguo (Daniel 4:30). La ciudad de Babilonia era enorme, con más de 300 templos, un palacio exquisito, y rodeada de enormes paredes dobles de 3,66 y 6,70 metros de espesor. Las paredes estaban jalonadas por 8 puertas principales, todas con nombres de las principales divinidades babilónicas. La más famosa es la puerta Ishtar, excavada por los alemanes y reconstruida en el Museo de Pérgamo, en Berlín. En Daniel 7:4, se describe a Babilonia como un león con alas de águila. El camino procesional que conduce a la puerta Ishtar está recubierto con imágenes de 120 leones. También, durante las excavaciones, se encontró la imagen de un enorme león que se abalanza sobre un hombre, que aún se encuentra hoy fuera de la ciudad. Todos estos testifican del león como símbolo apropiado de Babilonia la Grande. Se confirma la historia bíblica y su mensaje profético. Daniel 1:8 dice que Daniel “propuso en su corazón”. ¿Qué significa eso? ¿Qué cosas necesitas “proponerte (hacer o no hacer) en tu corazón”?
IV. EL JESÚS HISTÓRICO
Lee Mateo 26:57 al 67; y Juan 11:45 al 53 y 18:29 al 31. ¿Quién fue Caifás y cuál fue su papel en la muerte de Cristo? ¿Quién fue Poncio Pilato y cuál fue su decisión más importante para que el Sanedrín lograra sus objetivos? Caifás era el sumo sacerdote e instigó la conspiración para procurar la muerte de Jesús. Josefo, el historiador judío que escribe en nombre de los romanos, también registra su existencia. “Además de eso, también privó a José, que también se llamaba Caifás, del sumo sacerdocio, y nombró a Jonatán, el hijo de Anano, el ex sumo sacerdote, para que lo sucediera” (Josefo, Complete Works, lib. 18, cap. 4, p. 381). En 1990, se descubrió una tumba familiar al sur de Jerusalén que contenía doce osarios o cajas de huesos. Las monedas y la cerámica de la tumba datan de alrededor de mediados del siglo I d.C. El más adornado de los osarios, con múltiples grupos de huesos, contiene el nombre de “José, hijo de Caifás”. Muchos eruditos creen que esta fue la tumba y la caja de huesos de Caifás, el sumo sacerdote que participó en forma tan directa de la muerte de Jesús. En 1961, se halló una inscripción con el nombre de Poncio Pilato, prefecto de Judea bajo el emperador Tiberio, en una piedra del teatro de Cesarea Marítima. Por lo tanto, en ambos casos, la historia corrobora algunas de las principales figuras que rodearon la muerte de Cristo. Los historiadores seculares de los dos primeros siglos también hablan de Jesús de Nazaret. Tácito, el historiador romano, escribió de Cristo, su ejecución por parte de Poncio Pilato durante el reinado de Tiberio, y los primeros cristianos en Roma. Plinio el Joven, un gobernador romano, le escribió en el año 112 o 113 al emperador Trajano y le preguntó cómo debía tratar a los cristianos. Describe que se reunían en un día determinado antes del amanecer para entonar himnos como a un dios. Estos descubrimientos arqueológicos y fuentes históricas brindan un marco extrabíblico para la existencia de Jesús, quien era adorado dentro de los primeros cincuenta años después de su muerte. Los mismos evangelios son las fuentes principales de información sobre Jesús, y debemos estudiarlos cuidadosamente para aprender más de Jesús y su vida. Aunque siempre es bueno contar con evidencias arqueológicas que respalden nuestra fe, ¿por qué debemos aprender que nuestra fe no dependa de estas cosas, por más útiles que sean?
V. LA FE Y LA HISTORIA
No vivimos dentro de una burbuja. Nuestras decisiones no solo influyen sobre nosotros, sino también en los demás. De la misma manera, la vida de muchos que pertenecieron al antiguo pueblo de Dios han tenido un gran impacto en el futuro de otros además de ellos mismos. En Hebreos 11, ese famoso capítulo de la fe, vemos una síntesis de la influencia de muchos de estos antiguos héroes de la fe.
Lee Hebreos 11:1 al 40. ¿Qué lecciones podemos aprender de estos antiguos héroes al estudiar su vida? Enoc................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................. Noé...................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... Abraham........................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................ Sara................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... José.................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... Moisés..................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... Rahab......................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... Sansón....................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................
La fe no es simplemente creer en algo o en alguien; es actuar en respuesta a esa creencia. Es una fe que obra; esto es lo que se cuenta como justicia. Son esos actos de fe los que cambian la historia. Cada uno de estos actos depende de nuestra confianza en la Palabra de Dios. Noé actuó con fe cuando construyó el arca, confiando en la Palabra de Dios por sobre la experiencia y la razón. Como nunca había llovido, la experiencia y la razón sugerían que un diluvio no tenía ningún sentido. Pero Noé obedeció a Dios, y la raza humana sobrevivió. Abraham, entonces llamado Abram, dejó Ur en el sur de Mesopotamia, la ciudad más sofisticada del mundo en ese momento, y salió sin saber a dónde lo llevaría Dios. Pero él eligió actuar según la Palabra de Dios. Moisés eligió hacerse pastor para guiar al pueblo de Dios a la Tierra Prometida en lugar de convertirse en el rey de Egipto, el imperio más grande de su época. Confió en la voz del Todopoderoso, que lo llamó desde la zarza ardiente. Rahab decidió confiar en los informes de liberación de Dios, protegió a los dos espías y se convirtió en parte del linaje de Jesús. ¡Cuán poco sabemos acerca de cómo nuestras decisiones influirán en la vida de innumerables personas en esta generación y las que vendrán! ¿Qué decisiones cruciales son inminentes para ti? ¿Qué influye en tus decisiones, y por qué?
CONCLUSIÓN
Lee Elena de White, Patriarcas y profetas, “David y Goliat”, pp. 631-636; Profetas y reyes, “Ezequías”, pp. 245-251; “Librados de Asiria”, pp. 259-271; “Métodos de estudio de la Biblia”: parte 4.k. (Los “Métodos de estudio de la Biblia” se pueden encontrar en https://cort.as/-MdHR.) “La Biblia es la historia más antigua y abarcadora que poseen los hombres. Nació de la fuente de la verdad eterna y una mano divina ha preservado su pureza a través de los siglos. Ilumina el lejano pasado en el cual en vano trata de penetrar la investigación humana. Solamente en la Palabra de Dios contemplamos el Poder que puso los cimientos de la Tierra y extendió los cielos. Solo en ella hallamos un relato auténtico del origen de las naciones. Solo en ella se da una historia de nuestra raza, libre de prejuicios u orgullo humanos” (Ed 173). “El que tiene un conocimiento de Dios y de su Palabra tiene una fe que está asentada en la divinidad de las Sagradas Escrituras. No mide la Biblia a la luz de los conceptos científicos. Al contrario, somete esos conceptos al escrutinio de la norma inequívoca. Sabe que la Palabra de Dios es la verdad, y la verdad nunca se contradice a sí misma; lo que de la enseñanza de la presunta ciencia contradice la verdad de la revelación de Dios es mera conjetura o suposición humana. “Para los que son verdaderamente sabios, la investigación científica abre ante ellos un vasto panorama de estudio e información” (TI 8:339).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR
1. Desarrollen la pregunta formulada al final del estudio del miércoles. Sí, es bueno encontrar evidencias arqueológicas que confirman la historia bíblica. Pero ¿qué sucede cuando se encuentran evidencias arqueológicas cuya interpretación contradice la historia bíblica? ¿Qué debería decirnos esto sobre el hecho de que debemos depender de la Palabra de Dios como tal y confiar en ella independientemente de las afirmaciones de la arqueología o de cualquier otra ciencia humana? 2. Piensa en todas las profecías bíblicas que, desde la perspectiva actual, podemos ver que se han cumplido en el pasado. Piensa, por ejemplo, en la mayoría de los reinos de Daniel 2 y 7. ¿Cómo podemos aprender de estas profecías que se han cumplido en la historia, y confiar en el Señor acerca de las profecías que aún están en el futuro?
Textos clave: 1 Samuel 17; Daniel 1; 5; Isaías 36:1–3; 37:14–38; Mateo 26:57–67; Hebreos 11:1–40. RESEÑA
La historia es importante porque toda la vida tiene sus raíces en ella. La humanidad no existe fuera de la historia; es la urdimbre de la vida. Es donde Dios eligió colocarnos y revelarse a sí mismo. Como la Biblia está constituida en la historia, esta última es el “lugar”, por así decirlo, donde Dios nos da la oportunidad de probar y confirmar la veracidad de su Palabra. Por eso, la historia y los detalles históricos son donde la confianza en la Biblia y en la Palabra de Dios se ve desafiada al máximo y donde a menudo comienzan las críticas. Pablo aborda este mismo problema con la iglesia en Corinto cuando menciona que algunos de la iglesia han cuestionado el testimonio de la palabra del apóstol: “Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe” (1 Corintios 15:12-14). Pablo afirmó que la confiabilidad del suceso histórico de la resurrección corporal de Cristo era la piedra angular de la fe cristiana. Si ese acontecimiento nunca ocurrió, entonces nuestra fe se basa en un engaño piadoso, no en la realidad. La fe bíblica se basa en los hechos de la historia. Se basa en un Dios que actúa en la historia, y la historia bíblica es el tema del estudio de esta semana.
COMENTARIO
Ilustración El teólogo veterotestamentario Walter Dietrich escribió recientemente: “En la era moderna, la historia debe interpretarse y describirse etsi deus non daretur (‘como si Dios no existiera’)”. Pero admite que esto es difícil al analizar la historia bíblica. En la Biblia, “Dios desempeña un papel activo [...]. Dios se interesa personalmente [...]. Envía profetas [...]. Mueve situaciones”. Dietrich concluye: “¿Qué iluminado puede aceptar todas estas cosas como relatos históricos?” (The Early Monarchy in Israel: The Tenth Century B.C.E., pp. 102, 103). Toda una serie de métodos críticos ha eliminado el marco histórico de la Biblia y sus enseñanzas, negando los mismos hechos que Dios ha dado para confirmar su obra personal a lo largo de toda la vida de su pueblo. Durante los últimos doscientos años, estos métodos de la Ilustración a menudo se han utilizado para deconstruir la clara enseñanza de la Biblia. La crítica histórica cuestiona los acontecimientos bíblicos, e incluso períodos enteros de la Biblia, y los relega al mito, la saga, la historia o simplemente a la teología en el sentido de la imaginación humana. Estos períodos incluyen la Creación, el Diluvio, el período patriarcal, la permanencia en Egipto, el Éxodo y la Conquista, la monarquía unida y otros. Los eruditos neotestamentarios que utilizan estos métodos han diseccionado los dichos de Jesús para determinar, según afirman, qué dijo realmente y lo que otros le atribuyeron (falsamente). Muchos de nuestros jóvenes se enfrentan a estos enfoques críticos cuando asisten a universidades seculares. Esto plantea algunas preguntas importantes para el que estudia la Biblia con seriedad. Los asuntos históricos ¿realmente tienen importancia para la fe? ¿Cómo puedo vivir por fe cuando esa fe es desafiada por el pensamiento moderno y posmoderno? ¿De qué manera la Biblia, como la Palabra inspirada de Dios, me abre los ojos y expande mi pensamiento? Texto bíblico Como estudiosos diligentes de la Biblia, debemos preguntarnos si la Biblia debe analizarse según los supuestos externos y las normas del modernismo y la posmodernidad o si la Biblia debe evaluarse en sus propios términos. El testimonio interno de las Escrituras indica que Dios habló a su pueblo a través de profetas y, a veces, directamente. Se dirigió a ellos en tiempo y espacio. Es decir, actuó en tiempo real (acontecimientos), entre gente real en lugares reales. Gente. Se ha confirmado la existencia de al menos cien personajes bíblicos, incluyendo reyes, siervos, escribas y gobernadores, a través de cuidadosas investigaciones arqueológicas e históricas. En las últimas dos décadas, se agregaron muchos más a esta lista con el descubrimiento de sellos, impresiones de sellos, pequeñas inscripciones e inscripciones monumentales. Estos son solo algunos ejemplos: Baalis. En 1984, en el sitio del Tell el-cUmeiri, en Jordania, los arqueólogos de la Universidad Andrews descubrieron una impresión de sello de arcilla con el nombre “Milkom’ur [...] siervo de Baalyasha, indudablemente una referencia a Baalis, el rey de la antigua Amón, mencionado en Jeremías 40:14. Se decía que este oscuro rey había conspirado contra el rey de Judea en vísperas de la destrucción de Babilonia” (R. W. Younker, “Israel, Judah, and Ammon and the Motifs on the Baalis Seal from Tell el-cUmeiri”, pp. 173–180). Isaías el profeta. Las excavaciones de Jerusalén en 2009 descubrieron una impresión de sello que contenía el nombre “Isaías, [el] profe[ta]”. El excavador Eilat Mazar por cierto cree que esta era la impresión del sello del profeta Isaías. Se encontró a menos de tres metros de la impresión del sello de “Ezequías, hijo de Acaz, rey de Judá” (Eilat Mazar, “Is This the Prophet Isaiah’s Signature?”, p. 92). En 2014, alumnos de la Southern Adventist University hallaron dos impresiones de sellos de Eliaquim en la ciudad de Laquis. Según Isaías 37:1 y 2, los tres (Ezequías, Eliaquim e Isaías) estuvieron presentes en Jerusalén durante la invasión de Senaquerib a Judá. Herodes el Grande. En 1996, los estudiantes que trabajaban con Ehud Netzer en Masada, la fortaleza del desierto de Herodes, descubrieron un fragmento importado de un ánfora de vino. En el fragmento, había una inscripción: regiHerodi Iudaico, “para Herodes, rey de Judea”. Era la primera mención del título de Herodes el Grande, fuera del Nuevo Testamento y de Josefo, hallado en un contexto arqueológico (ver “Pottery With a Pedigree: Herod Inscription Surfaces at Masada”, p. 27). Ciudades. Se han excavado docenas de sitios en Medio Oriente que revelan sus secretos y confirman la existencia de culturas prósperas descritas en la Biblia. Las excavaciones de Babilonia revelaron coloridas paredes de ladrillo vitrificado cubiertas con imágenes de leones, grifos y toros. Las ruinas de Hazor, Meguido y Gezer estaban rodeadas de enormes muros dobles y puertas, atribuidas a las actividades de construcción de Salomón (1 Reyes 9:15). Las ciudades filisteas de Ascalón, Asdod, Ecrón y Gat han sido excavadas intensamente. Estas excavaciones revelaron una cultura sofisticada de arquitectura, arte y tecnología. En 1996, se descubrió una inscripción en Ecrón que revelaba una línea dinástica de cinco reyes, incluido Aquis, el hijo de Padi, que gobernó Ecrón hasta la destrucción de la ciudad por parte de Nabucodonosor (ver S. Gitin, T. Dothan y J. Naveh, “A Royal Dedicatory Inscription from Ekron”, pp. 9–16). La cerámica decorada de estilo egeo y la tecnología de estas ciudades revelan que los filisteos eran la élite en el antiguo territorio de Canaán. A esta breve lista se podrían agregar docenas de otros sitios, como Jericó, Jerusalén, Aco, Dan, Abel, Azeca, Libna, todos actualmente en excavación en Medio Oriente. Acontecimientos. Uno de los acontecimientos más ilustrados de la Biblia es la campaña de Senaquerib contra Judá en 701 a.C., como se registra en Isaías 36; 37; 2 Reyes 18; 19; y 2 Crónicas 32. Las excavaciones de Nínive en el Iraq moderno han descubierto los anales del rey Senaquerib, quien describe su campaña en contra de Judá en detalle: “En cuanto a Ezequías de Judá, que no se sometió a mi yugo, lo encerré en su ciudad real como un ave en una jaula”. Los relieves tallados en la sala central de su palacio representan el ataque asirio contra la ciudad de Laquis, su derrota y la procesión de prisioneros ante el rey sentado en un trono. Expediciones recientes de 2013 a 2017 realizadas por la Southern Adventist University y la Universidad Hebrea de Jerusalén excavaron la destrucción masiva de Laquis en Israel, y recuperaron docenas de puntas de flecha, hondas y elementos de armadura en medio de los escombros que dejaron los ejércitos asirios. Sin embargo, Jerusalén se salvó, un testimonio vívido de la exactitud del registro bíblico sobre este acontecimiento. No obstante, después de doscientos años, la arqueología apenas ha explorado la superficie de lo que se podría encontrar. Hoy solo se ha localizado una fracción de los cientos de sitios que existían. Y de esos sitios ubicados, solo una fracción ha sido excavada. Y de esa fracción de sitios excavados, solo una fracción se ha excavado en su verdadera medida (muchas veces, menos del cinco por ciento). Solo se ha publicado una fracción de esas excavaciones. Y solo una fracción de las que se han publicado contribuyen directamente a la comprensión de los personajes y los acontecimientos bíblicos. Por lo tanto, no es de extrañar que haya muchas personas, lugares y hechos por descubrir. A medida que cientos de arqueólogos, voluntarios y otros especialistas vayan descubriendo estos restos antiguos, se seguirán acumulando más evidencias que confirmen el marco histórico de la Biblia, completando los detalles de cómo trabajaban, vivían e interactuaban los pueblos de estas culturas antiguas.
APLICACIÓN A LA VIDA
La historia no es simplemente una asignatura árida que hay que aprobar en el colegio secundario y la universidad o debatir en esta clase. Es nuestra historia, y es “la historia de Dios”. Si Dios ha estado obrando personalmente a lo largo de la historia de este mundo, ¿crees que todavía está activo en tu vida hoy? ¿Todavía experimentamos liberaciones milagrosas del poder de nuestros enemigos, de enfermedades y dificultades? A menudo leemos sobre los milagros realizados en la Biblia y nos preguntamos si esos milagros todavía ocurren hoy, ¿verdad? Si tuviéramos que recopilar las verdaderas historias de los milagros de curación de Dios, de los sueños que envió y de su obra en el transcurso de nuestra vida personal y de nuestra familia de la iglesia en todo el mundo hoy, ¿no podríamos llenar un libro?
1. Comparte con la clase cómo Dios ha obrado en tu vida. ¿Qué ha hecho por ti o, quizá, por un familiar o un amigo? Formula esta pregunta a la clase. ¿Qué testimonios tienen para compartir en respuesta?
2. Un joven adventista comienza las clases en una universidad pública y se enfrenta a un profesor que dice al principio de la clase que, si bien algunos de los alumnos de la clase quizá crecieron en iglesias y sinagogas, ahora están en la universidad, y aprenderán lo que realmente sucedió en el pasado. ¿Cómo debería responder ese alumno en esta situación?
No hay comentarios:
Publicar un comentario