miércoles, 25 de septiembre de 2024
Variante Textual - Marcos 16
jueves, 20 de junio de 2024
La importancia de la Palabra de Dios
Algunos eventos cambian nuestra vida. Un accidente de tránsito, por ejemplo, que interrumpe todos tus sueños: de un minuto a otro, todos los planes proyectados para la vida ya no valen nada; ahora tienes que reinventar. Nada es como antes y te preguntas cómo será tu futuro.
Justamente, eso es lo que el joven Lutero experimentó en julio de 1505 mientras viajaba de su ciudad natal, Mansfeld, a la Universidad de Erfurt. Cerca de la ciudad de Stotternhem, fue sorprendido por una fuerte tormenta de verano y un rayo cayó cerca de él. Quedó tan petrificado con ese encuentro tan cercano a la muerte, que le prometió a Dios que cambiaría su vida radicalmente: entraría en el monasterio y se haría monje.
En el monasterio conoció la Biblia por primera vez. La Palabra de Dios, la “querida Biblia”, como posteriormente la llamaba, llegó a ser el fundamento y la norma de su fe, vida y predicación.
Ver: http://revistaadventista.editorialaces.com/2019/03/07/biblia_libro/
CONTEXTO HISTÓRICO E INTERPRETACIÓN DE LA PINTURA
Poco después, Martín Lutero fue enviado a la nueva universidad, en Wittenberg, para enseñar Filosofía y estudiar teología, al mismo tiempo.
En 1512 obtuvo su doctorado en Teología, por la Universidad de Wittenberg. No era un estudioso que se recluía para ocuparse solo del estudio.
Además de sus deberes de enseñar en la universidad, recibió la responsabilidad de actuar como pastor en la Iglesia de la ciudad. Por lo tanto, estaba siempre en contacto con muchas personas. Su congregación comprendía su predicación y se sentía profundamente impresionada con la forma por la cual él explicaba las Sagradas Escrituras.
Esta escena está retratada en la parte inferior de la pintura del Altar de la Reforma, donde Lutero está en pie predicando desde el púlpito. La Biblia permanece abierta frente a él, y su mano izquierda apunta hacia ella. La mano derecha está apuntando hacia Cristo, el centro de nuestra fe (en el centro de la pintura). La ropa de Jesús en la cruz está agitándose con el viento, simbolizando el Espíritu Santo por medio de quien las palabras del predicador reciben autoridad, a través de quien Jesús mismo habla y por medio de quien la congregación entiende.
A la izquierda del cuadro, podemos ver una parte de la congregación, en Wittenberg. El hombre anciano, con barba larga, en la pared del fondo es el propio pintor, Lucas Cranach, el Viejo; la mujer en el primer plano, con un lienzo vivo, es la esposa de Martín Lutero, Katharina Von Bora; los hijos están reunidos a su alrededor. Y así como en una situación real de la iglesia, no todos están siempre escuchando atentamente el sermón, sino observando a los demás presentes.
Un joven está mirando a las jóvenes; una de ellas está cuchicheando algo a otra. Vemos un culto normal de la iglesia, así como sucede hoy.
La pintura con el sermón es parte del pedestal del altar o de la plataforma. Normalmente, era ahí donde la iglesia mantenía sus reliquias sagradas. Pero, cada vez tenían menos valor para Lutero.
Finalmente, las rechazó como totalmente inútiles.
Antes, su énfasis estaba en el verdadero tesoro del evangelio que podría traer alivio y paz al creyente: en sus 95 tesis, las que clavó en la puerta de la iglesia, y que desencadenó la Reforma Protestante, él dice (tesis 62): “El verdadero tesoro de la Iglesia es el santísimo Evangelio de la gloria y de la gracia de Dios”.
Los verdaderos tesoros no son, por lo tanto, las reliquias que pueden comprarse por grandes sumas de dinero, sino el evangelio, las buenas nuevas, el mensaje de que Jesucristo murió en la cruz por nosotros.
Proclamar ese evangelio llegó a ser el trabajo de la vida de Lutero, como doctor en teología en la universidad, como predicador en la iglesia de la ciudad, como amigo, como padre y hasta como testigo delante de los gobernantes en la asamblea imperial.
EL GRAN VALOR DE LA BIBLIA PARA MARTÍN LUTERO
La Palabra de Dios, dijo Lutero, no es anticuada o moderna, es eterna.
Consecuentemente uno de sus slogans era: “Verbum dei manet in aeternum” (“La palabra de Dios permanece para siempre”, basado en Isaías 40:608, citado en 1 Pedro 1:24, 25).
Visto que la Palabra de Dios no cambia, en contraste con nuestro mundo transitorio, no hay mejor fundamento sobre el cual construir nuestra vida, independientemente de nuestras circunstancias.
Podemos confiar en ella, porque todavía tiene el mismo poder de cuando los profetas fueron inspirados a escribirla en el nombre de Dios. Y por eso vale la pena que depositemos nuestra confianza en ella.
La Palabra de Dios, las Sagradas Escrituras, es suficiente para la vida y para la muerte. Ella “era tan importante para Martín Lutero que en la cuarta estrofa del famoso himno “Castillo fuerte” escribió lo siguiente: “es la Palabra del Señor que lucha a nuestro lado...todo ha de perecer, de Dios el reino queda”.
En otras palabras, la Palabra de Dos supera toda la autoridad humana, sea reconocida o no. Y otro himno bien conocido de Lutero comienza con las palabras: “Susténtanos, Señor, con tu Palabra”.
Al estudiar la Biblia, le quedó claro a Lutero que en ella se encuentran las buenas nuevas que Jesús nos ofrece, la salvación como una dádiva gratuita. Por lo tanto, ninguna tradición de la iglesia debería suplantar o cambiar lo que la Escritura enseña con claridad (sola scriptura).
Esa declaración tan clara provocó la oposición de la iglesia. No tardó mucho y el reformador fue acusado de herejía. Cuando se lo intimó a comparecer delante de la asamblea imperial de la Dieta de Worms, en 1521, el Emperador Carlos V exigió que se retractara de las cosas que había escrito.
Lutero no estaba preparado para esa confrontación, pidió tiempo para considerar su respuesta. Al día siguiente, cuando fue confrontado nuevamente con la orden para negar lo que había escrito, respondió:
“Que se me convenza mediante testimonio de las Escrituras y claros argumentos de la razón, porque no creo ni en el Papa ni en los concilios, ya que está probado a menudo que están equivocados, contradiciéndose a sí mismos, por los textos de la Sagrada Escritura que cité, estoy sometido a mi consciencia y unido a la Palabra de Dios. Por eso, no puedo ni quiero retractarme de nada, porque hacer algo contra la conciencia no es seguro ni saludable. No puedo hacer otra cosa, esta es mi posición. ¡Que Dios me ayude!”
La Palabra de Dios era tan importante para él, que estaba preparado para sufrir las consecuencias de su compromiso con la Biblia. De esa manera Lutero fue conocido como el hombre de las Escrituras.
Por siglos la iglesia había negado a los laicos y a las mujeres el acceso a la Biblia; ahora comenzó un gran interés por la Biblia, que se estaba poniendo a disposición en el idioma común, en vez del latín eclesiástico, que solamente comprendían algunos eruditos.
Siendo así, parece lógico que Martín Lutero haya dejado de predicar en latín, y prefería antes predicar en alemán, el idioma común del pueblo. Pero eso no era suficiente.
Para Martín Lutero, el pueblo también debería ser capaz de leer la Biblia en su propia lengua. Para que eso fuera posible, la Biblia tenía que ser traducida. Una oportunidad enviada por Dios surgió cuando el Príncipe Federico, el sabio, trajo a Martín Lutero al castillo de Wartburg, después de la Dieta de Worms, para protegerlo del odio de la iglesia y del emperador.
Allí, en la seguridad del castillo, Lutero se empeñó en la inmensa tarea de traducir la Biblia. Comenzó por el Nuevo Testamento, y con la ayuda de amigos eruditos, logró concluir el trabajo.
En septiembre del año siguiente, 1522, se imprimió la primera edición del así llamado “Testamento de septiembre”. La Biblia entera en alemán fue publicada por primera vez en 1534.
Lutero continuó haciendo mejoras en su traducción, con el propósito de que la Palabra de Dios estuviera pronto accesible y comprensible al pueblo común antes de su muerte.
SIN LA BIBLIA NO PUEDES SER CRISTIANO
La “querida Biblia”, como Lutero la llamaba, era tan importante para el reformador que él arriesgó la vida por ella.
¿Todavía recuerdas lo que leíste?
¿O hace tanto tiempo que para ser sincero tienes que admitir que no conoces tu Biblia?
¿Tienes dificultades para incorporar las enseñanzas de la Biblia en tus conversaciones?
Eres como un adolescente que tiene el último Smartphone que fue lanzado, pero que no le sirve para nada porque está sin batería.
La Biblia puede darnos mucho más que solo el buen sentimiento de tener un ejemplar en el estante, aunque con seguridad ese puede ser el primer paso en la dirección correcta.
Pero la Biblia está destinada a ser leída y oída; Dios desea hablar contigo a través de su Palabra. Tú necesitas familiarizarte con ella. Es la carta de Dios para ti. Solo entonces ella llegará a ser lo que debe ser para ti: la Palabra personal de Dios.
NUESTRA HERENCIA
El profeta Jeremías (23:29) dice que la Palabra de Dios es tan poderosa que hasta puede despedazar las rocas. Penetra profundamente en nuestro interior (Hebreos 4:12). Pero, sobre todo, transformará nuestra vida. Ya sea que lo creas o no, si pasas tiempo explorando la Biblia, ¡serás transformado!
Entras en la esfera de la poderosa in uencia de Dios, que llega a ser una fuente de fuerza para nuestra vida diaria. Cuando leemos y estudiamos su Palabra, Dios nos muestra lo que más necesitamos conocer: a Jesús, el camino, la verdad y la vida. Él nos llevará a abrazar la vida eterna y a experimentar una vida nueva de santidad.
Por eso es importante que tengas siempre una Biblia pequeña contigo. En esta era de la tecnología, puedes tener la Biblia en un aplicativo en tu celular. Desafío a cada joven a memorizar la Biblia. Puedes hacerlo a tu propio ritmo.
Registra todos los versículos que logras repetir de memoria. Busca aumentar el número de versículos memorizados cada mes. Llegará el tiempo (en breve) cuando estaremos ante los tribunales para testificar. Ya nos habrán quitado las Biblias, pero tenemos la con anza de que el Espíritu Santo traerá a nuestra memoria lo que hemos estudiado elmente.
En su primer libro pequeño llamado Primeros Escritos, la joven Elena de White escribió: “Recomiendo al amable lector la Palabra de Dios” (p. 78).
Ese consejo surgió de su propia experiencia de la lectura de la Biblia que impactó e informó toda su vida. Ella fue una mujer de las Escrituras que vivió con la Biblia, amó la Biblia y leyó la Palabra de Dios todos los días. Para ella, la Biblia era una verdadera fuente de vida, así como lo fue para Lutero, y esperamos que también sea para ti.
Nuestro legado: “Las Sagradas Escrituras, que abarcan el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, constituyen la Palabra de Dios escrita, transmitida por inspiración divina. Los autores inspirados hablaron y escribieron impulsados por el Espíritu Santo. Por medio de esta Palabra, Dios comunica a los seres humanos el conocimiento necesario para alcanzar la salvación. Las Sagradas Escrituras son la revelación suprema, autoritativa e infalible de la voluntad divina. Son la norma del carácter, el criterio para evaluar la experiencia, la revelación definitiva de las doctrinas, un registro fidedigno de los actos de Dios realizados en el curso de la historia (Salmos 119:105; Proverbios 30:5, 6; Isaías 8:20; Juan 17:17; 1 Tesalonicenses 2:13; 2 Timoteo 3:16, 17; Hebreos 4:12; 2 Pedro 1:20, 21)”.
PREGUNTAS PARA DISCUSIÓN:
(Líderes: En el caso de que las preguntas sean muchas para el tiempo reservado, elijan las que consideren más relevantes para su grupo).
1. ¿Hacer buenas obras tiene algún mérito salvífico para el cristiano?
2. ¿Cómo reconciliar las obras y la fe en tu experiencia cristiana?
3. ¿Cuándo tienes que defenderte siempre de la cultura popular, te sientes un poco como se deben haber sentido Lutero y los otros reformadores?
4. ¿Sientes que siempre tienes que protestar contra ciertos comportamientos y puntos de vista entre tus amigos?
PREGUNTAS PARA TI:
1. ¿Cómo el estudio de la Palabra de Dios te revela el pecado en tu vida?
2. ¿Qué significa para ti 2 Timoteo 3:16-17?
“ Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a n de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra”. (NVI)
3. ¿Cómo le puedes dar a la Palabra de Dios un papel más activo en tu vida?
domingo, 25 de febrero de 2024
Preguntas acerca de la Biblia
"Qué le ha aportado a usted la lectura de la Biblia?
¿Qué relación tiene usted y la Biblia?
¿Cree que el estudio de la Biblia es capaz de desarrollar el nivel de pensamiento además de un crecimiento espiritual?
¿Conoce personas cuyo desarrollo ha sido altamente impactado por el estudio de la Biblia?
¿Se considera usted sabio en el contexto del concepto bíblico de sabiduría?
¿Por qué algunos lectores de la Biblia no han alcanzado el desarrollo espiritual y cognitivo esperado por medio del acercamiento a la Palabra de Dios?
¿Cómo te guía la Palabra de Dios en la vida diaria?
¿De qué manera te ha dado la Palabra de Dios esperanza en momentos difíciles?
¿Cómo te aferras a la Palabra de Dios en medio de las dificultades?
La importancia del estudio de la Biblia
"Las sagradas Escrituras deben ocupar el primer lugar en todo sistema educativo; porque el fundamento de toda educación correcta es el conocimiento de Dios" CPM, 408.
Según Krumm (2018, 16) "El desarrollo del pensamiento crítico por medio del estudio de la Biblia puede conceder al estudiante una visión realista del Mundo".
"La enseñanza de la Biblia merece nuestros pensamientos más frescos, nuestros mejores métodos, y nuestro más ferviente esfuerzo" Ed, 173
"Tenemos que presentar la Biblia como el gran libro de texto que debe colocarse en las manos de nuestros niños y jóvenes" LEC, 254.
"Debe emplearse el mejor talento ministerial para conducir y dirigir la enseñanza de la Biblia en nuestras escuelas. Los que son elegidos para esta obra necesitan ser cabales estudiantes de ella; deben ser hombres que tengan una profunda experiencia cristiana... Es esencial que sea hábil en enseñar" CPM, 417.
"Las clases de Biblia deben ser dictadas por maestros fieles que se esforzarán por hacer comprender sus lecciones a sus alumnos, no explicándoles todo, sino requiriendo de ellos que expliquen claramente cada pasaje que lean" Ed, 408.
"El estudiante
(1) Debería aprender a considerar la Biblia como un todo y a ver la relación que existe entre sus partes.
(2) Debería adquirir el conocimiento de su gran tema central...
(3) Debería comprender la naturaleza de los principios que luchan por la supremacía y aprender a rastrear su obra a través de las crónicas de la historia y la profecía hasta la gran culminación.
(4) Debería verificar como interviene este conflicto en todos los aspectos de la vida humana; como en su mismo caso cada acto de su vida revela uno u otro de esos dos motivos antagónicos; y como, consciente o inconscientemente, ahora mismo está decidiendo en qué lado de la contienda se va a encontrar" Ed, 190.
"Usada como libro de texto en nuestras escuelas, la Biblia hará para la mente y la moral lo que no pueden hacer los libros de ciencia y filosofía. Como libro destinado a disciplinar y fortalecer el intelecto, ennoblecer y refinar el carácter, es sin rival" CPM, 408.
La Palabra de Dios es eterna - "La Palabra de Dios es un fundamento inmutable. Cada Palabra es firme como una roca inmóvil" (PP, 115).
La Palabra de Dios nos da Esperanza - "La Palabra de Dios es una fuente inagotable de fuerza para el que la acepta y la obedece" (MC, 150).
La Palabra de Dios es nuestra norma de conducta - "La Palabra de Dios es la norma por cual debemos medir nuestros caracteres y acciones" PP, 115.
domingo, 11 de febrero de 2024
El Poder de la Palabra de Dios
"El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." Mateo 4:4.
"Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos." Jeremías 15:16.
"Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas." Santiago 1:21-22
sábado, 20 de enero de 2024
Caminar con Dios
"El refrán trágico de esta larga genealogía es la expresión repetida: "murió." No obstante su longevidad, estos antediluvianos (es decir, los que vivieron antes del diluvio) todos eventualmente murieron. Pero hay una excepción que fue Enoc: "y como anduvo fielmente con Dios, un día desapareció porque Dios se lo llevó" (Gén 5:24). Por medio de este quiebre en la evidencia deprimente de la mortalidad humana, no sólo encontramos la posibilidad de una relación personal con Dios (ver también Noé en Gén 6:9), sino también, por implicación, la existencia después de la muerte. Derek Kidner afirma que la frase "Dios se lo llevó" dejó su marca en el Antiguo Testamento. Él encuentra paralelos en Salmos 49:15 y 73:24 y agrega: "Así como Enoc y Elías fueron raros, esta esperanza no se hizo general con facilidad, pero por lo menos en dos ocasiones las puertas del Seol no prevalecieron" ( 1967: 81 )". (Glasser. El anuncio del reino, 41).