jueves, 20 de junio de 2024

La importancia de la Palabra de Dios

PALABRAS POR LAS CUALES PODEMOS VIVIR

Algunos eventos cambian nuestra vida. Un accidente de tránsito, por ejemplo, que interrumpe todos tus sueños: de un minuto a otro, todos los planes proyectados para la vida ya no valen nada; ahora tienes que reinventar. Nada es como antes y te preguntas cómo será tu futuro. 

Justamente, eso es lo que el joven Lutero experimentó en julio de 1505 mientras viajaba de su ciudad natal, Mansfeld, a la Universidad de Erfurt. Cerca de la ciudad de Stotternhem, fue sorprendido por una fuerte tormenta de verano y un rayo cayó cerca de él. Quedó tan petrificado con ese encuentro tan cercano a la muerte, que le prometió a Dios que cambiaría su vida radicalmente: entraría en el monasterio y se haría monje. 

En el monasterio conoció la Biblia por primera vez. La Palabra de Dios, la “querida Biblia”, como posteriormente la llamaba, llegó a ser el fundamento y la norma de su fe, vida y predicación.

Ver: http://revistaadventista.editorialaces.com/2019/03/07/biblia_libro/

CONTEXTO HISTÓRICO E INTERPRETACIÓN DE LA PINTURA

Poco después, Martín Lutero fue enviado a la nueva universidad, en Wittenberg, para enseñar Filosofía y estudiar teología, al mismo tiempo. 

En 1512 obtuvo su doctorado en Teología, por la Universidad de Wittenberg. No era un estudioso que se recluía para ocuparse solo del estudio.

Además de sus deberes de enseñar en la universidad, recibió la responsabilidad de actuar como pastor en la Iglesia de la ciudad. Por lo tanto, estaba siempre en contacto con muchas personas. Su congregación comprendía su predicación y se sentía profundamente impresionada con la forma por la cual él explicaba las Sagradas Escrituras. 

Esta escena está retratada en la parte inferior de la pintura del Altar de la Reforma, donde Lutero está en pie predicando desde el púlpito. La Biblia permanece abierta frente a él, y su mano izquierda apunta hacia ella. La mano derecha está apuntando hacia Cristo, el centro de nuestra fe (en el centro de la pintura). La ropa de Jesús en la cruz está agitándose con el viento, simbolizando el Espíritu Santo por medio de quien las palabras del predicador reciben autoridad, a través de quien Jesús mismo habla y por medio de quien la congregación entiende. 

A la izquierda del cuadro, podemos ver una parte de la congregación, en Wittenberg. El hombre anciano, con barba larga, en la pared del fondo es el propio pintor, Lucas Cranach, el Viejo; la mujer en el primer plano, con un lienzo vivo, es la esposa de Martín Lutero, Katharina Von Bora; los hijos están reunidos a su alrededor. Y así como en una situación real de la iglesia, no todos están siempre escuchando atentamente el sermón, sino observando a los demás presentes. 

Un joven está mirando a las jóvenes; una de ellas está cuchicheando algo a otra. Vemos un culto normal de la iglesia, así como sucede hoy.

La pintura con el sermón es parte del pedestal del altar o de la plataforma. Normalmente, era ahí donde la iglesia mantenía sus reliquias sagradas. Pero, cada vez tenían menos valor para Lutero. 

Finalmente, las rechazó como totalmente inútiles. 

Antes, su énfasis estaba en el verdadero tesoro del evangelio que podría traer alivio y paz al creyente: en sus 95 tesis, las que clavó en la puerta de la iglesia, y que desencadenó la Reforma Protestante, él dice (tesis 62): “El verdadero tesoro de la Iglesia es el santísimo Evangelio de la gloria y de la gracia de Dios”. 

Los verdaderos tesoros no son, por lo tanto, las reliquias que pueden comprarse por grandes sumas de dinero, sino el evangelio, las buenas nuevas, el mensaje de que Jesucristo murió en la cruz por nosotros. 

Proclamar ese evangelio llegó a ser el trabajo de la vida de Lutero, como doctor en teología en la universidad, como predicador en la iglesia de la ciudad, como amigo, como padre y hasta como testigo delante de los gobernantes en la asamblea imperial.

 EL GRAN VALOR DE LA BIBLIA PARA MARTÍN LUTERO

La Palabra de Dios, dijo Lutero, no es anticuada o moderna, es eterna. 

Consecuentemente uno de sus slogans era: “Verbum dei manet in aeternum” (“La palabra de Dios permanece para siempre”, basado en Isaías 40:608, citado en 1 Pedro 1:24, 25). 

Visto que la Palabra de Dios no cambia, en contraste con nuestro mundo transitorio, no hay mejor fundamento sobre el cual construir nuestra vida, independientemente de nuestras circunstancias. 

Podemos confiar en ella, porque todavía tiene el mismo poder de cuando los profetas fueron inspirados a escribirla en el nombre de Dios. Y por eso vale la pena que depositemos nuestra confianza en ella. 

La Palabra de Dios, las Sagradas Escrituras, es suficiente para la vida y para la muerte. Ella “era tan importante para Martín Lutero que en la cuarta estrofa del famoso himno “Castillo fuerte” escribió lo siguiente: “es la Palabra del Señor que lucha a nuestro lado...todo ha de perecer, de Dios el reino queda”. 

En otras palabras, la Palabra de Dos supera toda la autoridad humana, sea reconocida o no. Y otro himno bien conocido de Lutero comienza con las palabras: “Susténtanos, Señor, con tu Palabra”.

Al estudiar la Biblia, le quedó claro a Lutero que en ella se encuentran las buenas nuevas que Jesús nos ofrece, la salvación como una dádiva gratuita. Por lo tanto, ninguna tradición de la iglesia debería suplantar o cambiar lo que la Escritura enseña con claridad (sola scriptura).

Esa declaración tan clara provocó la oposición de la iglesia. No tardó mucho y el reformador fue acusado de herejía. Cuando se lo intimó a comparecer delante de la asamblea imperial de la Dieta de Worms, en 1521, el Emperador Carlos V exigió que se retractara de las cosas que había escrito. 

Lutero no estaba preparado para esa confrontación, pidió tiempo para considerar su respuesta. Al día siguiente, cuando fue confrontado nuevamente con la orden para negar lo que había escrito, respondió:

“Que se me convenza mediante testimonio de las Escrituras y claros argumentos de la razón, porque no creo ni en el Papa ni en los concilios, ya que está probado a menudo que están equivocados, contradiciéndose a sí mismos, por los textos de la Sagrada Escritura que cité, estoy sometido a mi consciencia y unido a la Palabra de Dios. Por eso, no puedo ni quiero retractarme de nada, porque hacer algo contra la conciencia no es seguro ni saludable. No puedo hacer otra cosa, esta es mi posición. ¡Que Dios me ayude!”

La Palabra de Dios era tan importante para él, que estaba preparado para sufrir las consecuencias de su compromiso con la Biblia. De esa manera Lutero fue conocido como el hombre de las Escrituras. 

Por siglos la iglesia había negado a los laicos y a las mujeres el acceso a la Biblia; ahora comenzó un gran interés por la Biblia, que se estaba poniendo a disposición en el idioma común, en vez del latín eclesiástico, que solamente comprendían algunos eruditos.

Siendo así, parece lógico que Martín Lutero haya dejado de predicar en latín, y prefería antes predicar en alemán, el idioma común del pueblo. Pero eso no era suficiente. 

Para Martín Lutero, el pueblo también debería ser capaz de leer la Biblia en su propia lengua. Para que eso fuera posible, la Biblia tenía que ser traducida. Una oportunidad enviada por Dios surgió cuando el Príncipe Federico, el sabio, trajo a Martín Lutero al castillo de Wartburg, después de la Dieta de Worms, para protegerlo del odio de la iglesia y del emperador. 

Allí, en la seguridad del castillo, Lutero se empeñó en la inmensa tarea de traducir la Biblia. Comenzó por el Nuevo Testamento, y con la ayuda de amigos eruditos, logró concluir el trabajo. 

En septiembre del año siguiente, 1522, se imprimió la primera edición del así llamado “Testamento de septiembre”. La Biblia entera en alemán fue publicada por primera vez en 1534. 

Lutero continuó haciendo mejoras en su traducción, con el propósito de que la Palabra de Dios estuviera pronto accesible y comprensible al pueblo común antes de su muerte.

SIN LA BIBLIA NO PUEDES SER CRISTIANO

La “querida Biblia”, como Lutero la llamaba, era tan importante para el reformador que él arriesgó la vida por ella.

¿Cuánto significa la Palabra de Dios para ti?
¿Cuándo fue la última vez que pasaste tiempo con la Biblia? 

¿Todavía recuerdas lo que leíste?

¿O hace tanto tiempo que para ser sincero tienes que admitir que no conoces tu Biblia? 

¿Tienes dificultades para incorporar las enseñanzas de la Biblia en tus conversaciones? 

Eres como un adolescente que tiene el último Smartphone que fue lanzado, pero que no le sirve para nada porque está sin batería. 

La Biblia puede darnos mucho más que solo el buen sentimiento de tener un ejemplar en el estante, aunque con seguridad ese puede ser el primer paso en la dirección correcta. 

Pero la Biblia está destinada a ser leída y oída; Dios desea hablar contigo a través de su Palabra. Tú necesitas familiarizarte con ella. Es la carta de Dios para ti. Solo entonces ella llegará a ser lo que debe ser para ti: la Palabra personal de Dios.

NUESTRA HERENCIA

El profeta Jeremías (23:29) dice que la Palabra de Dios es tan poderosa que hasta puede despedazar las rocas. Penetra profundamente en nuestro interior (Hebreos 4:12). Pero, sobre todo, transformará nuestra vida. Ya sea que lo creas o no, si pasas tiempo explorando la Biblia, ¡serás transformado!

Entras en la esfera de la poderosa in uencia de Dios, que llega a ser una fuente de fuerza para nuestra vida diaria. Cuando leemos y estudiamos su Palabra, Dios nos muestra lo que más necesitamos conocer: a Jesús, el camino, la verdad y la vida. Él nos llevará a abrazar la vida eterna y a experimentar una vida nueva de santidad. 

Por eso es importante que tengas siempre una Biblia pequeña contigo. En esta era de la tecnología, puedes tener la Biblia en un aplicativo en tu celular. Desafío a cada joven a memorizar la Biblia. Puedes hacerlo a tu propio ritmo. 

Registra todos los versículos que logras repetir de memoria. Busca aumentar el número de versículos memorizados cada mes. Llegará el tiempo (en breve) cuando estaremos ante los tribunales para testificar. Ya nos habrán quitado las Biblias, pero tenemos la con anza de que el Espíritu Santo traerá a nuestra memoria lo que hemos estudiado elmente.

En su primer libro pequeño llamado Primeros Escritos, la joven Elena de White escribió: “Recomiendo al amable lector la Palabra de Dios” (p. 78). 

Ese consejo surgió de su propia experiencia de la lectura de la Biblia que impactó e informó toda su vida. Ella fue una mujer de las Escrituras que vivió con la Biblia, amó la Biblia y leyó la Palabra de Dios todos los días. Para ella, la Biblia era una verdadera fuente de vida, así como lo fue para Lutero, y esperamos que también sea para ti.

Nuestro legado: “Las Sagradas Escrituras, que abarcan el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, constituyen la Palabra de Dios escrita, transmitida por inspiración divina. Los autores inspirados hablaron y escribieron impulsados por el Espíritu Santo. Por medio de esta Palabra, Dios comunica a los seres humanos  el conocimiento necesario para alcanzar la salvación. Las Sagradas Escrituras son la revelación suprema, autoritativa e infalible de la voluntad divina. Son la norma del carácter, el criterio para evaluar la experiencia, la revelación definitiva de las doctrinas, un registro fidedigno de los actos de Dios realizados en el curso de la historia (Salmos 119:105; Proverbios 30:5, 6; Isaías 8:20; Juan 17:17; 1 Tesalonicenses 2:13; 2 Timoteo 3:16, 17; Hebreos 4:12; 2 Pedro 1:20, 21)”.

PREGUNTAS PARA DISCUSIÓN:

(Líderes: En el caso de que las preguntas sean muchas para el tiempo reservado, elijan las que consideren más relevantes para su grupo).

1. ¿Hacer buenas obras tiene algún mérito salvífico para el cristiano?

2. ¿Cómo reconciliar las obras y la fe en tu experiencia cristiana?

3. ¿Cuándo tienes que defenderte siempre de la cultura popular, te sientes un poco como se deben haber sentido Lutero y los otros reformadores?

4. ¿Sientes que siempre tienes que protestar contra ciertos comportamientos y puntos de vista entre tus amigos?

PREGUNTAS PARA TI:

1.  ¿Cómo el estudio de la Palabra de Dios te revela el pecado en tu vida?

2. ¿Qué significa para ti 2 Timoteo 3:16-17?

 “ Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a n de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra”. (NVI)

3. ¿Cómo le puedes dar a la Palabra de Dios un papel más activo en tu vida? 

domingo, 25 de febrero de 2024

Preguntas acerca de la Biblia

 "Qué le ha aportado a usted la lectura de la Biblia?

¿Qué relación tiene usted y la Biblia?

¿Cree que el estudio de la Biblia es capaz de desarrollar el nivel de pensamiento además de un crecimiento espiritual?

¿Conoce personas cuyo desarrollo ha sido altamente impactado por el estudio de la Biblia?

¿Se considera usted sabio en el contexto del concepto bíblico de sabiduría?

¿Por qué algunos lectores de la Biblia no han alcanzado el desarrollo espiritual y cognitivo esperado por medio del acercamiento a la Palabra de Dios? 

¿Cómo te guía la Palabra de Dios en la vida diaria?

¿De qué manera te ha dado la Palabra de Dios esperanza en momentos difíciles?

¿Cómo te aferras a la Palabra de Dios en medio de las dificultades?

La importancia del estudio de la Biblia

"Las sagradas Escrituras deben ocupar el primer lugar en todo sistema educativo; porque el fundamento de toda educación correcta es el conocimiento de Dios" CPM, 408.

Según Krumm (2018, 16) "El desarrollo del pensamiento crítico por medio del estudio de la Biblia puede conceder al estudiante una visión realista del Mundo". 

"La enseñanza de la Biblia merece nuestros pensamientos más frescos, nuestros mejores métodos, y nuestro más ferviente esfuerzo" Ed, 173

"Tenemos que presentar la Biblia como el gran libro de texto que debe colocarse en las manos de nuestros niños y jóvenes" LEC, 254.

"Debe emplearse el mejor talento ministerial para conducir y dirigir la enseñanza de la Biblia en nuestras escuelas. Los que son elegidos para esta obra necesitan ser cabales estudiantes de ella; deben ser hombres que tengan una profunda experiencia cristiana... Es esencial que sea hábil en enseñar" CPM, 417.

"Las clases de Biblia deben ser dictadas por maestros fieles que se esforzarán por hacer comprender sus lecciones a sus alumnos, no explicándoles todo, sino requiriendo de ellos que expliquen claramente cada pasaje que lean" Ed, 408.

"El estudiante 

(1) Debería aprender a considerar la Biblia como un todo y a ver la relación que existe entre sus partes. 

(2) Debería adquirir el conocimiento de su gran tema central... 

(3) Debería comprender la naturaleza de los principios que luchan por la supremacía y aprender a rastrear su obra a través de las crónicas de la historia y la profecía hasta la gran culminación. 

(4) Debería verificar como interviene este conflicto en todos los aspectos de la vida humana; como en su mismo caso cada acto de su vida revela uno u otro de esos dos motivos antagónicos; y como, consciente o inconscientemente, ahora mismo está decidiendo en qué lado de la contienda se va a encontrar" Ed, 190.

"Usada como libro de texto en nuestras escuelas, la Biblia hará para la mente y la moral lo que no pueden hacer los libros de ciencia y filosofía. Como libro destinado a disciplinar y fortalecer el intelecto, ennoblecer y refinar el carácter, es sin rival" CPM, 408.

La Palabra de Dios es eterna - "La Palabra de Dios es un fundamento inmutable. Cada Palabra es firme como una roca inmóvil" (PP, 115).

La Palabra de Dios nos da Esperanza - "La Palabra de Dios es una fuente inagotable de fuerza para el que la acepta y la obedece" (MC, 150).

La Palabra de Dios es nuestra norma de conducta - "La Palabra de Dios es la norma por cual debemos medir nuestros caracteres y acciones" PP, 115.

domingo, 11 de febrero de 2024

El Poder de la Palabra de Dios

Hace muchos años, George Whitfield, el renombrado predicador inglés, fue hospedado una noche por una adinerada familia de la aristocracia. Tenían todo menos Aquel que vale para todo. Eran personas bondadosas y hospitalarias, pero no conocían a Cristo. Whitfield anhelaba compartir con ellos acerca del Cristo que él amaba.

Cuando se despertó la siguiente mañana, la luz del sol entraba a raudales por la ventana de su pieza. Whitfield notó un exquisito anillo de diamantes en la mesita de luz al lado de su cama. Él tomó el anillo y grabó en el libro de la ventana esas conocidas palabras de la historia del joven rico: "Una cosa te falta". No le dijo nada a la dama de la casa. Después del desayuno, le agradeció amablemente a su anfitrión y a su anfitriona, y se fue.

El noble y su esposa estuvieron muy enojados cuando descubrieron lo que Whitfield había hecho. Pronto su enojo se convirtió en curiosidad. Escudriñaron las Escrituras.
Descubrieron la historia del joven rico. Sus corazones fueron tocados. Esas cuatro palabras de la Escritura empezaron a arder en sus almas.

"Una cosa te falta". Se arrodillaron juntos y entregaron sus vidas a Cristo. La Biblia es poderosa. Cambia vidas. Transforma a las personas. La Biblia es la agencia dinámica de Dios para la ganancia de las almas.

El mismo Espíritu Santo que impulsó a los escritores de la Biblia a escribir la Palabra de Dios transforma la vida de los que leen la palabra de Dios.

En la creación, la palabra audible de Dios llevaba consigo el poder de crear la materia.
"Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca". Salmos 33:6.

Lo que Dios dice es así, aun si nunca fue así antes, porque Dios tiene el poder para efectuar lo que él declara. Elena de White, en el libro La Educación, afirma el poder de la Palabra de Dios para cambiar vidas.

"En la palabra de Dios está la energía creadora que llamó los mundos a la existencia. Esta palabra imparte poder; engendra vida. Cada orden es una promesa; aceptada por la voluntad, recibida en el alma, trae consigo la vida del Ser infinito. Transforma la naturaleza y vuelve a crear el alma a imagen de Dios". Ed, 122.

¡Qué gran verdad! El poder creativo de Dios está en su Palabra. Cuando nosotros compartimos la Palabra de Dios con otras personas, el poder creativo de Dios fluye a sus vidas. En su libro Persuasion (Persuasión), Mark Finley dice:

"Las promesas y principios dadores de vida de la Palabra de Dios llevan consigo el poder de hacer lo que declaran. Ya que la Palabra de Dios es viviente, no solamente presenta la manera en que hay que vivir, pero lleva consigo el poder para lograr la forma correcta de vivir''. PERSUASION, 13.

No hay ningún otro libro que lleve tanto poder como la Palabra de Dios. Cuando abrimos nuestras Biblias y leernos un texto que contiene las palabras de Dios con otras personas, tenemos una agencia poderosa que traerá un cambio en las vidas de estas personas.

1. ¿Dónde es que encuentran sus fuerzas los ganadores de almas exitosos?

"El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." Mateo 4:4.

"Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos." Jeremías 15:16.

Jesús le hizo frente a las tentaciones de Satanás con la Palabra de Dios. Jeremías declaró que la Palabra de Dios alimentaba su alma. Cuando nos alimentamos con la Palabra de Dios, Dios mismo alimenta nuestra vida espiritual. La Palabra de Dios nos dará valentía, fe y una energía nueva.

¿Si el árbol de la vida del Jardín del Edén se encontrara en un valle retirado y escondido a unas cien o doscientas millas de su casa? ¿Haría un esfuerzo para encontrarlo a fin de comer y ser renovado? 
¿Si las ramas del árbol de la vida colgaran del sendero del cielo directamente al patio de atrás de su casa? ¿Estaría interesado en arrancar algunas de las frutas dadoras de vida del cielo?

Aquí hay una verdad casi imposible de creer:

"Así sucede con todas las promesas de la Palabra de Dios. En ellas nos habla a cada uno en particular, y de un modo tan directo como si pudiéramos oír su voz. Por medio de estas promesas, Cristo nos comunica su gracia y su poder. Son hojas de aquel árbol que es "para la sanidad de las naciones." (Apocalipsis 22:2.) Recibidas y asimiladas, serán la fuerza del carácter, la inspiración y el sostén de la vida. Nada tiene tal virtud curativa. Ninguna otra cosa puede infundirnos el valor y la fe que dan vital energía a todo el ser". MC, 85.

2. ¿De dónde viene el poder para transformar vidas? 

"Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas." Santiago 1:21-22 

"Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. Partícipes de la naturaleza divina. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia." 2 Pedro 1:2-4.

Cada vez que nosotros vamos a los hogares de nuestras amistades y vecinos y abrimos la Palabra de Dios, estamos compartiendo principios que transforman vidas.
La Palabra de Dios es tan poderosa que puede cambiar a la gente aun si somos novicios en dar estudios bíblicos y hacemos errores o nos tropezamos al hacerlo.

Ernestine Finley cuenta una historia fascinante acerca de su esposo Mark, el evangelista:

Mark era un estudiante de teología en su último año en el Colegio de la Unión del Atlántico [Atlantic Union College]. Uno de los requisitos en su clase de teología le pedía encontrar alguna persona para que estudiase una serie completa de estudios bíblicos con él. Para poder graduarse con un título de teología, él tenía que completar la tarea. Él se puso a buscar y finalmente pudo encontrar a una amable y bondadosa dama llamada Mae, que toleraría que él estudiase con ella.

Mark estaba nervioso y muy inseguro de sí mismo. Pero semana tras semana él fue a su casa para compartir la Palabra de Dios. A veces avanzaba a tropezones par la lección, pero consiguió completar toda la serie de 29 lecciones. Sintió que esta primera serie de estudios bíblicos había sido un fracaso. La dama con quien él estudió hizo preguntas, pero no hizo ninguna decisión que fuese visible. Por lo general, parecía que su vida no había cambiado.

Aunque Mark terminó una serie completa de estudios bíblicos y completó los requisitos para su título de teología, él estuvo un poco chasqueado con los resultados de los estudios bíblicos.

Después de la graduación, él empezó su obra ministerial en la Conferencia del Sur de Nueva Inglaterra. Diez años después, él regresó al Colegio de la Unión del Atlántico corno el evangelista de la conferencia para tener una serie de reuniones evangelísticas. Las reuniones fueron realizadas en la Casa Field del colegio, que acababa de ser construida.

Se enviaron volantes de publicidad por correo a las comunidades alrededor del colegio. La gente vino. En realidad, más de 1.000 personas estuvieron presentes para la noche de apertura. Después de su sermón, él vio que una dama conocida venía caminando por el pasillo. Era la misma amable dama con quien él había estudiado la Biblia diez años antes, cuando él era un estudiante. Ella lo felicitó por su sermón y le dijo: "¡Bueno! ¡Usted realmente ha cambiado en diez años!"

¡Sí! ¡Él había cambiado de un estudiante inseguro y tímido a un predicador dinámico para Cristo! Mark y yo oramos fervientemente por ella esa noche. Él le dijo al Señor que esta dama había estado esperando por diez años, pero que la semilla de la Palabra de Dios había sido plantada. Él pidió que las semillas de la verdad sembradas tan débilmente hace diez años pudiesen dar fruta ahora.

Lo hicieron, y Mae fue una de las primeras personas bautizadas en esa serie evangelística del Colegio de la Unión del Atlántico. Era el momento propicio. El corazón de Mae se abrió, y ella se aferró a la verdad bíblica con entusiasmo.

1. HAY PODER EN LA PALABRA DE DIOS

Dios nos usa aun cuando nos sentimos incapaces. El poder no está en nosotros. Está en la Palabra de Dios. Si empezamos a compartir nuestra fe con otros, aunque tengamos limitaciones, Dios igual obrará a través de nosotros en forma poderosa. Corazones serán tocados. Vidas serán cambiadas. El poder de la Palabra de Dios transforma vidas.

3. ¿Porqué es tan poderosa la Palabra de Dios para cambiar vidas?

"Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón." Hebreos 4: 12

La Palabra de Dios vive y es poderosa. El mismo Espíritu Santo que inspiró la Biblia transforma nuestras vidas cuando la leemos.

Las promesas de Dios son ciertas. Él cumplirá su Palabra. Cada vez que compartimos la Palabra de Dios, impartimos principios que transforman y sanan vidas.

El pastor Mark Finley comparte esta experiencia en su libro, Persuasion, páginas 13-14:

Una ex adventista del séptimo día asistió a una de sus reuniones evangelísticas en Nueva Inglaterra. Cuando él la visitó en su casa una noche, él le habló de regresar a la familia de Dios. Sus ojos brillaron cuando ella contestó: "Quisiera, pero no puedo. Yo fumo". Él la llamó por nombre y le pregunto: 

-"¿Crees que Jesús quiere que tengas la victoria sobre este hábito?" .
- "Oh, sí, yo lo creo. Pero no puedo. Sencillamente soy muy débil". Él dijo: 
- "¿Podría leerte un texto de la Biblia?" - Abrió su Biblia a 1 Juan 5:14 y leyendo dijo: "Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye".
- "Ahora, María, ¿confias que puedes dejar de fumar?", él le preguntó. Ella contestó: 
- "No".
- "Bien - dijo él -. Porque la Biblia dice: 'Y esta es la confianza que tenemos en él'. Entonces, ¿donde está la confianza?" Ella contestó: 
- "En él". - Él leyó el texto una vez más, agregando: 
- "Si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, menos dejar de fumar, él nos oye"- Dirigiéndose a María, él le preguntó: "¿Debo escribir eso en tu Biblia? ¿Puedo tener tu Biblia para escribirlo ahí?"
- "No, no - ella dijo-. Yo no quiero cambiar la Biblia". Él dijo: 
- "¿Es conforme a la voluntad de Dios que dejes de fumar?"
- "Sí, así lo es", ella contestó.
- "Entonces, ¿puedes pedirle a Cristo con confianza el poder que ha prometido?"
- "Oh, sí - ella contestó-. Yo creo que lo puedo hacer". "Tengo una pregunta más: 
- ¿Cuándo es que recibirás este poder para dejar de fumar? ¿Será en una semana, en un mes, en tres meses? ¿Cuándo recibirás ese poder?"

Entonces él abrió su Biblia a Juan 1: 12 y leyó: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios". Recibir a Jesús es recibir el poder. Ahora, en esta noche hemos visto que tú puedes tener confianza enJesús. Hemos visto que él nos dará cualquier cosa que pedimos conforme a su voluntad. Y sabemos que su voluntad es que tú dejes de fumar. Hemos visto también que cuando tú lo recibas a Jesús, tú recibirás poder".

María permaneció sentada en silencio. Se vio un nuevo brillo en sus ojos. El pastor Finley dijo entonces: 
- "¿Quisieras arrodillarte aquí esta noche y decirle a Jesús que tú confías que él hará por ti lo que tú no puedes hacer sola por ti misma? ¿Quisieras decirle que tú crees que su voluntad es que dejes de fumar? ¿ Quisieras recibir poder ahora mismo, creyendo por fe que él te lo está dando? ¿Que a pesar de cualquier deseo de fumar que tú sientas, tú tendrás la victoria a través del poder de Cristo, porque su Palabra lo dice? ¿Quisieras creer por fe lo que Dios dice?"-

Se arrodillaron, y María oró. Esa noche, Dios le dio a María la victoria total sobre un hábito de fumar tres paquetes de cigarrillos por día.

Ciertament,e el pastor Finley sugirió algunos principios muy prácticos para ayudarla a dejar de fumar, pero al reclamar las promesas en la Palabra de Dios, ella encontró la liberación verdadera en Cristo.

Ella necesitaba que alguien le ayudase a creer en la Palabra de Dios, y necesitaba reclamar sus promesas por fe para poder ganar la victoria sobre el cigarrillo.

2. LAS ESCRITURAS CAMBIAN LAS VIDAS PORQUE LA PALABRA DE DIOS ES ETERNAMENTE PERDURABLE

Perdura de generación a generación

lsaías 40:8 dice: "Sécase la hierba, marchitase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre".

Mateo 24:35 - "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán".

3. LA PALABRA DE DIOS ES UNIVERSALMENTE APLICABLE

La Palabra de Dios se aplica a cada nación, tribu, lengua y pueblo. 

Mateo 24:14 - "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin".

Apocalipsis 14:6 - "Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo".

4. LA PALABRA DE DIOS TRANSFORMA VIDAS

La Palabra de Dios tiene el poder para convertir a corazones y mentes. 

1 Pedro 1 :23 - "Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre".

Salmo 119: 11 - "En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti".

5. LA PALABRA DE DIOS ES DIVINAMENTE INSPIRADA

Muchos libros podrán ser inspiradores, pero la Palabra de Dios es inspirada.

2 Timoteo 3:16 - "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia".

Juan 17:17 - "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad".

6. LA PALABRA DE DIOS DA VIDA

La Palabra de Dios contiene el poder divino, dador de vida del Espíritu Santo.

Salmo 119:50 - "Porque tu dicho me ha vivificado".

Deuteronomio 8:3 - "Mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre".

7. LA PALABRA DE DIOS ABLANDA LOS CORAZONES ENDURECIDOS

La Palabra de Dios quema la escoria en nuestras vidas a través de la presencia purificadora del Espíritu Santo.

Jeremías 23:29 - "¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?"

La Palabra de Dios quema como el fuego. Consume el pecado. Ablanda los corazones endurecidos. Conságrese a compartir con otros los principios transformadores de vida de la Palabra de Dios. Sus corazones serán tocados. Usted se asombrará por la manera en que la Palabra de Dios penetra las mentes oscurecidas. Se asombrará por la manera en que la Palabra de Dios quebranta los corazones endurecidos. Se asombrará por la manera en que la Palabra de Dios inspira a los hombres y las mujeres a elevar su vista de la tierra hacia el cielo.

Las promesas de Dios en su Palabra son seguras. Él hará lo que su Palabra declara. Nosotros necesitamos un reavivamiento del estudio de la Biblia. Un conocimiento de Dios cubrirá toda la tierra y, cuando esto ocurra, se cambiarán corazones y vidas por toda la tierra.

"Por todo el mundo se necesita un reavivamiento en el estudio de la Biblia. Ha de llamarse la atención, no a los asertos de los hombres, sino a la Palabra de Dios. Cuando esto se haga, se realizará una obra poderosa. Cuando Dios declaró que su Palabra no volvería a él vacía, quiso decir todo lo que dijo. El Evangelio ha de ser predicado a todas las naciones. La Biblia ha de ser abierta ante la gente. Un conocimiento de Dios es la más alta educación, y cubrirá la tierra con su maravillosa verdad, como las aguas cubren el mar''. Ev, 459.

Este programa le ayudará a experimentar de primera mano el poder en la Palabra.
La Palabra tiene poder dador de vida, poder para cambiar vidas. Trabaje para plantarlo en las mentes de la gente, y habrá una cosecha abundante de almas a través de su ministerio. A medida que comparta, usted también crecerá.

¡LA PALABRA DE DIOS ES PODEROSA!

DATOS FASCINANTES ACERCA DE LA BIBLIA

• Hasta 40 autores escribieron la Biblia durante un período de más de 1 . 500 años (desde 1.500 a. de J.c. hasta alrededor de 100 A.C.)
• Los 40 autores diferían mucho en sus culturas y la educación que habían recibido, y en sus personalidades y percepciones intelectuales. Sin embargo, ¡los libros que escribieron no se contradicen!
• Hay 39 libros en el Antiguo Testamento. Si usted multiplica a esos dos números (3x9), tendrá el número de libros en el Nuevo Testamento, 27.
• La Biblia fue dividida en capítulos en la mitad del siglo trece.
• Las divisiones de los versículos fueron introducidas en 1551.

sábado, 20 de enero de 2024

Caminar con Dios

By Adolfo Suarez

"Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne". Romanos 13:11-14.

"El refrán trágico de esta larga genealogía es la expresión repetida: "murió." No obstante su longevidad, estos antediluvianos (es decir, los que vivieron antes del diluvio) todos eventualmente murieron. Pero hay una excepción que fue Enoc: "y como anduvo fielmente con Dios, un día desapareció porque Dios se lo llevó" (Gén 5:24). Por medio de este quiebre en la evidencia deprimente de la mortalidad humana, no sólo encontramos la posibilidad de una relación personal con Dios (ver también Noé en Gén 6:9), sino también, por implicación, la existencia después de la muerte. Derek Kidner afirma que la frase "Dios se lo llevó" dejó su marca en el Antiguo Testamento. Él encuentra paralelos en Salmos 49:15 y 73:24 y agrega: "Así como Enoc y Elías fueron raros, esta esperanza no se hizo general con facilidad, pero por lo menos en dos ocasiones las puertas del Seol no prevalecieron" ( 1967: 81 )". (Glasser. El anuncio del reino, 41). 

¿QUÉ ES CAMINAR CON DIOS?

"Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios". Génesis 5: 21-24

Caminar con Dios significa tener una visión permanente de un Dios presente. También implica una situación de cercanía a Dios, en espíritu: también significa tener un carácter similar al de Dios. Representa una vida de conversación con Dios.

“La expresión "Y caminó Enoc con Dios" denota el carácter correcto de su vida y garantiza la perseverancia y la solidez de su piedad. Por supuesto, la expresión es metafórica, pero su significado es indiscutible: indica que Enoc tenía un estilo de vida caracterizado por su devoción a Dios. Mantuvo compañerismo e intimidad con Dios.”

1. PRIMER ASPECTO DEL CAMINAR DE ENOC CON DIOS: LA PRESENCIA DIVINA

La vida cristiana auténtica comienza con la idea fundamental de que Dios existe, y porque El existe podemos caminar con Él.

2. SEGUNDO ASPECTO DEL CAMINAR DE ENOC CON DIOS: NUESTRA NECESIDAD DE DIOS

Enoc caminó con Dios porque Dios era completamente necesario para su vida. Pero eso no es todo. ¡Enoc caminó con Dios por 300 años! Fue un creyente durante 300 años de su vida.

3. TERCER ASPECTO DEL CAMINAR DE ENOC CON DIOS: FAMILIARIDAD Y AMISTAD

Si tienes cinco amigos auténticos, ¿está Dios en esa lista? ¿Es el primero en la lista? ¿Has estado caminando con Él?

Hay algo importante sobre el tema de la familiaridad: estar familiarizado con alguien significa tener intimidad y cercanía con esa persona. Y en el caso de Dios, esto solo es posible cuando leemos, estudiamos y meditamos en Su Palabra. Porque es en la Palabra donde Dios se revela de la mejor manera.

- No hay forma de conocer a Dios correctamente gastando horas y horas viendo series en internet.
- No hay forma de conocer a Dios adecuadamente pasando largas horas mirando películas que no edifican.
- No hay forma de conocer a Dios correctamente desperdiciando largas horas en las redes sociales, con temas que no fortalecen nuestro carácter.
- ⁠No hay forma de conocer a Dios adecuadamente al pasar horas y horas escuchando música secular. 

Cuanto más haces esto, más distante estás de Dios.

Si somos amigos de Dios, necesitamos conocerlo y conocer las cosas que se relacionan con Él, especialmente su Palabra.

La velocidad se ha convertido en sinónimo de productividad
Hay que ser el primero, el mejor
Dios pide reflexionar, meditar.

Josué 1:8:
 
No dejes que este libro de la ley se aparte de tu boca; medita en él día y noche, para que tengas cuidado de hacer todo lo que está escrito en él.

Meditar
Estudiar
Reflexionar
Llenar la vida, la mente, la boca con la Palabra de Dios.

4. CUARTO ASPECTO DEL CAMINAR DE ENOC CON DIOS: COMUNICACIÓN

¿Amigo y hermano, te has comunicado con Dios a menudo?

Satanás no puede vencer a la persona cuyo corazón es firme en Dios a través de la oración, Así fue como Enoc caminó con Dios mediante una vida de oración,

5. QUINTO Y ÚLTIMO ASPECTO DE LA CAMINATA S DE ENOC CON DIOS: CONTINUIDAD

Un hombre y una mujer que caminan con Dios, necesariamente crecerán en gracia, en el conocimiento de Dios, en la semejanza de Cristo, en la comprensión de la voluntad de Dios, en su Palabra.

¡Caminar con Dios por 300 años fue una experiencia tan impresionante, tan espléndida tanto para Enoc como para Dios, que Dios decidió extender esta caminata por el resto de la eternidad, llevando a Enoc al Cielo!

¡Habían pasado 3 siglos tan radiantes y exultantes, que Dios quería que fueran una eternidad! Es por eso que Enoc "desapareció, porque le llevó Dios" Génesis 5:24.

Hagamos como Enoc: caminemos con Dios ahora, porque caminar con Dios es la mejor actitud para cualquier circunstancia.

TOMEMOS A ENOC COMO UN MODELO DE VIDA, PORQUE ÉL ERA DIFERENCIADO:

• Diferenciado en su piedad: porque caminó con Dios;
• Diferenciado en su estllo de vida: porque vivió como alguien que camina con Dios;
• Diferenciado en su futuro: porque Dios lo llevó a Su casa.

jueves, 18 de enero de 2024

¿Cómo llegó a formar parte de la Biblia?

"Cuando los soldados llevan a Ignacio a Esmirna, desde la prisión escribe una carta al obispo de Efeso, que en el año 110 se llamaba Onésimo... En esa carta al Obispo Onésimo, Ignacio lo llama el 'obsipo redituable'" (Bakke, 2002, 114).

A.T. Robertson ennumera doce razones que apoyan su creencia de que se trata del mismo Onésimo.

Acerca de la carta de Pablo a Filemón, dice  Bakke, (2002, 116) "¿Cómo llegó esta carta a formar parte del Nuevo Testamento? C. F. Evans, un erudito británico, ha publicado una trilogía de ensayos sobre historia de la Biblia inglesa (ver la Cambridge History of the Bible - Historia Cambridge de la Biblia], volumen 1, 1970). Esa serie contiene ensayo fascinante sobre esta epístola. Una cosa que sí sabemos es cuando se escribieron las cartas de Pablo originalmente, circularon independientemente. La iglesia de Colosas tenía las cartas, y también las tenía la iglesia de Éfeso, y también la iglesia de Tesalónica, y cada iglesia las copiaba, a veces cometiendo errores en el proceso de reproducirlas. Luego intercambiaban copias de sus cartas con las que tenían otras iglesias del Imperio Romano. La iglesia de Corinto «llamaría por teléfono» a la iglesia de Éfeso y le diría algo así: 'Tenemos dos copias de la carta a los Filipenses y ninguna de la carta Colosenses, así que les cambiamos una copia de Filipenses por Colosenses (¡y otra vez las sortearemos!)» ¡O algo por el estilo! o, las iglesias efectivamente copiaban e intercambiaban estas epístolas entre sí, creando colecciones de manuscritos para que los eruditos de nuestro tiempo las encuentren y comparen.

Pero sabemos otra cosa: el primer intento de reunir todos estos documentos de la iglesia primitiva en una misma colección lo hizo Marción el hereje. Según el erudito Greenslade, el segundo intento se hizo en Éfeso, a principios del siglo 2. ¿Quién creen ustedes que reunió nuestro Nuevo Testamento? Basándonos en un texto secreto que sólo yo conozco, puedo hacer esta sugerencia. Un día, cuando Filemón yacía sobre su lecho de muerte, le dijo a Onésimo, que era más joven y estaba a su lado, y que ahora era su Obispo: «No tengo dinero para darte. Me robaste, ¿te acuerdas? Pero tengo algo que nadie más tiene. Tengo una carta personal nada menos que de Pablo acerca de ti. Tengo la historia exclusiva de un refugiado internacional que se convirtió en Obispo de Éfeso». Pienso que Onésimo tomó esa carta y la metió en el Nuevo Testamento para que fuera testimonio personal de un refugiado internacional que se convirtió en Obispo de Éfeso, la iglesia más grande del Asia Oriental.

sábado, 16 de diciembre de 2023

El estudio y el amor por la Palabra de Dios

 By

Adolfo Suárez

El que gasta tiempo en su devoción, ahorra tiempo en su acción.

Alberto, un joven cristiano, estaba preparándose para un viaje de vacaciones. Su amigo Gustavo vino a buscarlo y le preguntó:

– ¿Ya preparaste tus cosas? ¿Está todo listo?
– Casi —respondió Alberto. —Solo me falta colocar algunas cositas en la valija —y comenzó a leer una lista:

* Un mapa

* Una lámpara

* Una brújula

* Un espejo

* Una cesta de comida

* Algunos libros de poesía

* Algunas biografías

* Una colección de cartas antiguas 

* Un libro de cantos

* Un libro de historias

* Un metro

* Un plomada

* Un martillo

* Una espada

* Un casco

A esa altura, el amigo ya estaba asustado:
– Pero amigo, el auto ya está lleno, ¿dónde vamos a llevar todo eso? – Cálmate – dijo Alberto; “aquí está todo”, y le mostró su Biblia.

En efecto, la Biblia es la concentración de diversos elementos necesarios para la vida humana: esperanza, guía, verdad, luz, reflexión, etc. 

Por eso es un libro tan extraordinario, que difícilmente conseguimos imaginar la historia humana sin este tesoro inmensurable.

LOS BENEFICIOS ESPIRITUALES DEL ESTUDIO DE LA BIBLIA

No se puede andar en línea recta con los ojos cerrados. El ser humano necesita la percepción óptica para conducirse adecuadamente. A través de la visión tomamos en cuenta los diferentes referentes que nos hacen seguir de forma correcta una trayectoria. Si cerramos los ojos o estamos en un lugar a oscuras, toman el control de nuestro caminar tanto los músculos como el sistema vestibular (esa parte del oído que controla el equilibrio). Si somos diestros nos escoraremos hacia un lado, y si somos zurdos hacia el otro. Al final, todos terminamos caminando en círculos si no hay luz suficiente.

El salmista pide a Dios su luz y su verdad porque hay luces y verdades que no son de Dios. 

Están los que viven bajo una linterna, y de tanto en tanto se quedan a oscuras porque se les acaban las baterías. 

También están los que prefieren la luz de las antorchas y, cuando menos se lo esperan, terminan quemándose. 

Y los que viven enganchados a la luz de un teléfono móvil o a la pantalla de un ordenador, y son simples periféricos de las redes sociales. Meras luces que nos hacen caminar en círculos.

La luz de Dios es diferente, aporta referentes que nos conducen hacia la Verdad. No hacia las pequeñas verdades de nuestros mundos personales, sino hacia la Verdad que da estabilidad y nos aproxima a la presencia divina. 

Creer no es solo un acto espontáneo, huyendo de artificialidades, sino, además, una actividad enmarcada y enfocada en dicha Verdad. Es por ello que debemos caminar con los ojos abiertos, disfrutando de los miles y miles de lúmenes de la luz de Dios. Observando los detalles, los matices, los contrastes, y comprendiendo que debemos avanzar de forma distinta de la que se nos antoja.

Hay un cuadro de Brueghel, "El viejo", que se titula "La parábola de los ciegos" y donde se retrata a ciegos que siguen a un ciego. El guía cae en un hoyo y el siguiente le cae encima. Y pienso que, en ocasiones, somos un poco como ese cuadro de Brueghel. Sin luz, y apenas superando el suelo del materialismo. ¡Qué pena!

No te conformes con las minucias de una linterna ni con el fulgor de una antorcha, ni mucho menos con una pantalla (aunque sea Retina), porque tienes la posibilidad de recibir mucho más y gratis. Que tu oración, hoy, sea como la del salmista: "Envíame, Señor, tu luz y tu verdad. Ya no quiero caminar en círculos, llévame hacia tu presencia"

Como lo afirman Howard y William Hendricks, el estudio de la Biblia no es opcional, sino esencial.

Obviamente, su lectura es esencial para la vida espiritual; en este sentido, los beneficios ocurren en tres direcciones.

El estudio de la Biblia es esencial para crecer

De acuerdo con el apóstol Pedro, el estudio de la Palabra proporciona crecimiento. 

Así lo expresa en 1 Pedro 2:2: “deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación” (NVI).

De este versículo se deben destacar tres palabras. 

La primera es como, que indica actitud. Para el recién nacido, buscar el pecho de su mamá o la mamadera es algo natural, necesario para el sustento físico; del mismo modo, dice el apóstol, el cristiano necesita desarrollar la actitud natural de buscar, querer, el libro sagrado, para el sustento espiritual.

La segunda palabra que merece ser destacada es deseen, que indica voluntad y apetito; más que eso: es “anhelar”, “desear mucho”, atribuyéndole un sentido intensivo.

Así como el niño desea alimentarse con leche materna, el cristiano se alimenta de la Escritura, y lo hace con un deseo intenso, sabiendo que de esta forma crece a la estatura de Cristo.

En tercer lugar, destaco la expresión así, la cual indica un blanco, un objetivo. Según el apóstol, el objetivo es el crecimiento para la salvación. 

Es importante notar que el texto sagrado no dice que el blanco de alimentarse de la Palabra es conocer, sino crecer. 

Ciertamente, no podemos crecer sin conocer la Sagrada Escritura, aunque podamos conocerla y no crecer. ¿Cómo? 

Hay personas para quienes la Biblia es apenas una fuente de curiosidad; el resultado es que esas personas se vuelven pecadores iluminados, solo eso. 

Otras personas encaran la Palabra como normativa, y reciben a Cristo como Salvador; como resultado, esas personas crecen a la estatura del Salvador.

El estudio de la Biblia es esencial para la madurez espiritual.

Además de ser esencial para el crecimiento, la Palabra de Dios cumple otro papel fundamental en la vida del cristiano, de acuerdo a lo explicado por el apóstol Pablo en Hebreos 5:11-14: 

“Sobre este tema [Cristo] tenemos mucho que decir aunque es difícil explicarlo, porque a ustedes lo que les entra por un oído les sale por el otro. En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros, y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios. Dicho de otro modo, necesitan leche en vez de alimento sólido. El que sólo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho. En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo [...]” (NVI)).

El escritor bíblico afirma que tiene mucho contenido para comunicar, pero es difícil explicarlo y la dificultad no proviene de problemas en el proceso de la revelación. No. Las dificultades surgieron debido a la lentitud del aprendizaje de los receptores del mensaje. 

Por lo tanto, la palabra clave en este pasaje es TIEMPOcon el pasar del tiempo los hijos de Dios deben salir de la inmadurez hacia la madurez, de la leche al alimento sólido. 

¿Y cómo puede discernirse esa madurez? 

Por la aptitud para discernir tanto el bien como el mal. De este modo, la “Marca de la madurez espiritual no es cuánto sabemos, sino cuánto utilizamos. En el reino espiritual, lo opuesto a la ignorancia no es conocimiento sino obediencia”.

El estudio de la Biblia es esencial para la eficacia espiritual

El tercer beneficio espiritual que se obtiene del estudio de la Biblia está registrado en 2 Timoteo 3:16-17: 

"Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra." (NVI).

El apóstol Pablo escribe desde la perspectiva hebrea de educación; en este sentido, su comprensión de enseñanza y aprendizaje no estaba ligada meramente al conocimiento o preparación intelectual de la vida humana. 

Obviamente, esos elementos eran considerados importantes, pero el blanco final del proceso educativo era una vida espiritual eficaz, manifestada por un comportamiento santo y un estilo de vida que reflejara la acción de Dios en la vida, transformándola.

LOS BENEFICIOS INTELECTUALES DEL ESTUDIO DE LA BIBLIA

Sin embargo, el beneficio del estudio de la Biblia no se limita al ámbito religioso o espiritual. 

Elena de White afirma, categóricamente:

“Como medio de educación intelectual, la Biblia es más eficaz que cualquier otro libro o que todos los demás libros juntos”.

Esta afirmación es sorprendente. Es posible que algunas personas digan: “No tengo dudas de la importancia de la Biblia, para mi vida espiritual. Pero, ¿Cómo puede ayudarme en mi cognición, en mi inteligencia?”.

De acuerdo con Elena de White, la contribución intelectual de la Biblia se basa en tres características de la Escritura: 

“La grandeza de sus temas, la elevada sencillez de sus expresiones, la belleza de sus figuras”.

Cuando analizamos esa declaración, notamos la riqueza oculta en una declaración tan sincera. 

Vamos pensar en cada uno de estos puntos.

En cuanto a la grandeza de los temas de la Biblia, podemos afirmar que se exige esfuerzo intelectual complejo en la sistematización de sus asuntos: conocimiento (información), comprensión (entendimiento), aplicación (práctica), análisis (diferenciación de las partes), síntesis (esquematización), evaluación (juicio de valor). 

Como ejemplo, podemos citar el esfuerzo necesario para la comprensión de temas amplios, grandiosos, como la lucha entre el bien y el mal; en este caso, no basta apenas dominar la información de lo que significa la lucha entre el bien y el mal, pues su comprensión exige síntesis e inclusive evaluación.

Además, nuestra mente se expande ante la variedad de los temas bíblicos (polifonía), mientras los “libros académicos” abordan solo un tópico (monofonía).

Incluso: en libros comunes, las ideas se encuentran entre el texto; en la Biblia, se nos lleva a un contexto más amplio, diferente del nuestro, y este ejercicio, por ser complejo y desafiante, actúa como un estímulo para la inteligencia.

También es importante observar que mientras en un libro común el lector tiene un ambiente o contexto, la Biblia nos coloca ante 66 contextos diferentes, lo que requiere relacionar las partes y contextos para comprenderlas, lo que exige una mirada restricta y una globalizada.

El profesor Sikberto Marks nos recuerda que la lectura de la Biblia permite la práctica de diversas estrategias que desarrollan el intelecto:

Meditación (atención intensa del espíritu sobre un asunto).

- Reflexión (examen de consciencia, que desarrolla el sentido crítico y subyuga la ingenuidad).

- Observación (examen atento y minucioso).

- Comparación (confrontación de ideas).

- Cultivo y perfeccionamiento de principios (los principios son la esencia del gobierno de la mente).

En relación a la sencillez de las declaraciones bíblicas, podemos afirmar que, por increíble que parezca, la sencillez exige un “razonamiento doble” primero para comprender lo difícil, y después para “traducirlo” a un lenguaje comprensible, común. 

Eso significa que hablar difícil es fácil, lo difícil es hablar fácil. 

Lo importante es que las declaraciones sencillas armonizan con la vida diaria, de modo que la lectura de la Biblia nos hace capaces de una comprensión mejor de la vida “compleja” y de la vida “común”.

Imagine la sencillez, y al mismo tiempo la profundidad escondida en versículos como “Jehová es mi pastor, nada me faltará”. O “el reino de los cielos es semejante a la levadura”. O también “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. 

Al mismo tiempo en que esas afirmaciones sugieren cosas fácilmente comprensibles, como el cuidado de Dios por nosotros o la manera como Dios trabaja en nuestra vida, es también verdad que ellas nos colocan ante temas profundos: 

¿Por qué a veces, aparentemente, Dios cuida de unos y no de otros? 

¿Por qué Dios alcanza rápidamente el corazón de unos, mientras que otros demoran tanto en entregarse a él?

Finalmente, otra característica de la Escritura que contribuye al desarrollo de nuestro intelecto es la belleza de sus imágenes. 

Las diversas metáforas y parábolas de la Biblia, verdaderas imágenes mentales, exigen, por su riqueza, bastante esfuerzo para su comprensión y aplicación. 

Por otro lado, los temas profundos y espirituales son más comprensibles y concretos por las imágenes que presenta la Biblia, y ayudan a fijar el conocimiento.

Es muy bueno saber que la Palabra nos hace más maduros tanto en la perspectiva espiritual como en la cognitiva. Sin embargo, para que eso sea posible es necesario dedicarle tiempo.

MEDITACIÓN EN LA PALABRA DE DIOS

En la sociedad agitada y apresurada en la que vivimos cada vez es más difícil desacelerar el paso. 

La orden es: ¡Seamos rápidos! 

De tal forma que, la rapidez llegó a ser sinónimo de productividad y éxito. Entre tanto, la orientación bíblica es que dediquemos tiempo a reflexionar, razonar y meditar. Y eso no combina con una vida agitada. 

El consejo de Dios en Josué 1:8 es muy claro: 

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.

Pero, ¿Qué significa meditar?

La palabra hebrea hagah, traducida en Josué 1:8 como meditar, significa literalmente “murmurar”, “balbucear”. 

El razonamiento es el siguiente: cuando alguien “balbucea” continuamente la Palabra de Dios, piensa constantemente en ella.

Es como si la persona estuviera todo el tiempo hablando de la Escritura en un tono bajo, suave. Al actuar así, la persona articula, habla.

En consecuencia, meditar implica estudiar, reflexionar, pensar en la Escritura, llenar la mente y la boca con ella.

Entonces podemos afirmar que meditar es:

Estudiar la Palabra. Esto significa aplicar el intelecto, la memoria, el “espíritu”, a la adquisición de conocimiento. 

Es el ejercicio en el cual dedicamos toda nuestra cognición en la comprensión de la Palabra de Dios. 

Estudiar es estar abierto a las informaciones, curiosidades, desafíos, propuestas que Dios nos hace mediante la Revelación.

Reflexionar en la Palabra. No basta leer o estudiar lo que la Biblia dice; es necesario considerar, ponderar, razonar. Reflexionar es pensar con seriedad a fin de obtener prudencia y juicio. 

Reflexionar  es detenerse con calma en las orientaciones divinas, con el propósito de efectivizarlas mejor en la vida diaria. 

Hablar la Palabra. Al estudiar la Palabra, al reflexionar en sus enseñanzas, al imaginarnos en sus escenarios, con seguridad nos sentiremos impulsados a querer guardar en la memoria diversos versículos, o capítulos. 

En el proceso de memorizar porciones bíblicas nos puede ayudar el consejo de Deuteronomio 6:7, donde se nos insta a hablar, repetir, declarar la Palabra. Cuanto más hablamos de la Palabra, más familiar se hará para nosotros, y mucho más fácil será guardarla en nuestra mente, lo que era el gran deseo del salmista. Salmo 119:11. 

Pensar a partir de la Palabra. El resultado final de este proceso es que la Palabra se convierte en una especie de “molde” de nuestros pensamientos, una referencia. 

Nuestro modo de pensar comenzará a construirse a partir de lo que leemos en la Escritura. Entonces, nuestras acciones estarán impactadas por nuestros pensamientos.

¿Lo hacemos más práctico? 

A continuación presento 4 sugerencias para formar el hábito de meditar en la Palabra de Dios.

1. Lea la Biblia. Separe tiempo diario, preferentemente en la primera hora de la mañana. Establezca esto como una prioridad innegociable. 

En este momento, que pueden ser veinte minutos o una hora, lea el texto previamente elegido: ya sea el de Reavivados por su Palabra, el Año Bíblico o alguna otra sugerencia.

2. Reflexione en lo que terminó de leer. Después de efectuar la lectura, piense con calma en lo que leyó. Piense en la historia, en las palabras, en las figuras, en las personas involucradas. Encuentre respuestas a los problemas formulados.

3. Lea la Biblia en voz alta. El culto familiar es un buen momento para la lectura de textos bíblicos seleccionados, la lectura de la Palabra podrá facilitar el aprendizaje y, si es necesario, provocará profundas reformas espirituales, como ocurrió en la época del reinado de Josías (2 Crónicas 34:18-33).

4. Piense y viva diferente. Recuerde que la Palabra no nos fue dada solo para informarnos sino para transformarnos. Por eso asimile los principios y verdades aprendidos, y esfuércese para colocarlos en prácrica inmediatamente. Eso será posible por la gracia de Dios y en respuesta a su amor.

CONCLUSIÓN

La Biblia es un libro singular, y esa unicidad señala su origen divino. La singularidad de la Escritura puede verificarse por lo menos en cuatro aspectos:

Primero, es singular en su producción. Aunque es un solo libro está formado por varios libros. Además, no es solo una colección de historias, cartas o poesías. Es una unidad perfecta, progresiva y armoniosa, que siempre gira en torno de un asunto y una persona: la salvación en Jesús. 

Y con una diferencia abismal con otros libros, la Biblia fue escrita en aproximadamente 1500 años, en tres idiomas diferentes, en tres continentes diferentes y por autores fantásticamente diversos, entre los cuales un constructor de carpas, un médico, dos carpinteros, dos pescadores, algunos reyes, un oficial de la nobleza, etc.

Segundo, ella es singular en su preservación. Probablemente sea el libro más perseguido de toda la historia del mundo. De hecho, muchos intentaron prohibirla y destruirla, pero sus esfuerzos fueron en vano. Es un yunque que desmenuzó muchos martillos.

Tercero, es singular en sus proclamaciones. En la época de su escritura, más de un cuarto de su contenido era profético, la mayor parte ya se cumplió con asombrosa precisión. Sus temas abarcan desde el bien al mal, del Creador a la criatura, del pasado al futuro, pasando por el presente.

Finalmente, es singular por su resultado. Como ningún otro libro, la Biblia influenció e influye profundamente la cultura, el pensamiento y la historia del mundo, modelando el arte, la música, la moral, la oratoria, la ley, la política, la filosofía y la literatura. Además de influir a personas, por supuesto.

En nuestra condición de cristianos, de hijos e hijas de Dios, es nuestro deber conocer la Palabra de Dios. 

Como afirman Rick y Shera Melick, necesitamos tener éxito como intérpretes de la Biblia. 

Así, “considerando que la Biblia es la fuente primaria de instrucción, es necesario comprender su mensaje. Eso incluye saber lo que ella significaba en los días cuando fue escrita, como también saber su significado para los lectores y oyentes de hoy”.

Para que eso sea  posible, es necesario estudiarla con seriedad y compromiso, dedicándole todo nuestro intelecto, dirigido por el intérprete el Espíritu Santo.

Por su riqueza y alcance, la Escritura hace más que solo hablar a nuestro intelecto, sensibiliza nuestra voluntad y provoca en nosotros el deseo de realizar cambios. 

Hace eso porque es la Palabra de Dios. Tan grande es su impacto y poder, que hace su trabajo en el tiempo oportuno. 

Como dice el profeta Isaías, no vuelve a Dios sin resultado (vacía) sino que hace lo que determina su voluntad (Isaías 55:11).

Ante un libro tan especial, el don del Cielo a la Tierra, ¿Qué podemos hacer? 

Tenemos solo una alternativa correcta: estudiarla, amarla y seguir sus preceptos. 

Sea tan claro como lo es la Biblia; nada menos, nada mayor, ni nada más.

Como dice Josué 1:8, “Meditar en ella día y noche”.